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5 frases que una mujer empoderada nunca dice

Se ha hablado mucho en los últimos años acerca de cómo las mujeres deberíamos evitar decir “lo siento” o usar frases que nos puedan mostrar débiles.

Muchas de nosotras utilizamos a menudo la frase “lo siento”, aún cuando nos consideremos campeonas e independientes, sin embargo usamos frases como “me siento”, “¿qué piensas?”, “no estoy segura”.

¿Por qué muchas mujeres tienden a disculparse o a no ser tan seguras en su discurso? Son años de normas sociales arraigadas…por eso las queremos invitar a cambiar esa mentalidad y reformular nuestras palabras para sentirnos más seguras.

Frases o palabras para evitar

Vocabulario Pasivo:

Intenta incluir en tu vocabulario palabras más fuertes que pasivas. Por ejemplo, decir “por favor, avísame cuando tengas un minuto” en lugar de decir “disculpa que te moleste”

Frases de Disculpa

Aquí es donde entra “lo siento” nuevamente, la frase parece salir cuando presentas malas noticias, rechazas algo o incluso cuando dices lo que crees. Las mujeres tienden a complacer a las personas y, por lo tanto, queremos asegurarnos de complacer o cuidar de los sentimientos de los demás. En lugar de disculparnos, ten en cuenta que también estás usando tu tiempo y que si confías en lo que estás haciendo y crees que es lo mejor para ese momento, no hay necesidad de disculparte o dar demasiadas explicaciones.

Cualquier cosa que te debilite

Está bien ser autocrítico a veces, pero sin ir muy lejos. No te menosprecies. Cuando estamos en el trabajo, queremos parecer asertivas, seguras y bien informadas. Evita decir cosas que te debiliten como mujer, como profesional o como ser humano. Y esto aplica cuando cuando estés con tu pareja, amigos o familia. Evita usar palabras o frases que den la impresión de que no te amas.

Generalizaciones

Esto es algo que querrás evitar en el trabajo. Trata de evitar generalizaciones como “siempre lo hemos hecho de esta manera”, “esto es realmente injusto”, “no fue mi culpa”. En cambio comprende que las dinámicas del trabajo tienen matices y es favorable estar abierta a los cambios, al mismo tiempo que evita quejarte de una manera que parezca que estás culpando a otros o no tomando las riendas de tu propio trabajo.

Cualquier cosa hiriente o irrespetuosa

Esto se aplica a todos, hombres y mujeres. Es bueno recordar que no tienes que humillar a alguien para sentirte más poderosa. Intenta tener cuidado de no decir algo en el calor de momento que pueda ser perjudicial o golpear bajo al otro.

Las relaciones positivas deben ser espacios donde podamos expresarnos y superar los desafíos, incluso si hay desacuerdos. Las relaciones más fuertes no son aquellas en las que no nos enfrentamos a ningún conflicto o adversidad, sino en las que debes invertir para superar diferencias y fortalecerlas aún más. También siempre es genial tratar de ser el tipo de persona que empodera a los demás, así como rodearte de aquellos que te empoderen.

CÓMO GENERAR CAMBIOS 

Obsérvate a ti misma

Obsérvate y deja de utilizar frases lamentables a favor de un lenguaje más asertivo y seguro, debes observar y tener en cuenta cómo te expresas. Una buena forma es buscar en tus correos o mensaje la palabra “lo siento” y luego verificar si la has usamos correctamente, es decir cuando de verdad nos debemos disculpar. Podemos comenzar reemplazando esas frases por agradecimiento, respeto o aliento.

Crea un plan de acción

Una vez que observes tus hábitos, puedes comenzar a poner en práctica un plan para recordar que estas en búsqueda de este cambio y encontrar palabras o frases que utilizarás como sustitución, y cómo esto cambiará tu perspectiva y conciencia.

Práctica

Como todo, tomara algo de práctica cambiar tus hábitos. Pide a tus amigas que practiquen contigo y planteen diálogos donde se perciban más seguras y asertivas.

También puedes ver videos que te enseñen a cómo presentarte con más confianza y aprender de tus errores, y por supuesto ser paciente contigo.

Encuentra el equilibrio

El equilibrio correcto para expresar tu punto de vista, encontrar el tono. Se paciente y recuerda que lo importante es estar comprometida en hacer que tu voz se escuche respetando a los demás.

Ten en cuenta que hay tres formas de hablar:

Débil: “No estoy segura de cómo lo harán los demás sobre esto, pero siento..”

“no estoy segura” o “ siento” debilita tu declaración.

Abrupto: “Esto es lo que estamos haciendo”, esto puede ser muy autoritario y excluir a quienes participan. 

Equilibrado: El equilibrio correcto está en poder expresar con confianza tu opinión y al mismo tiempo reconocer la opinión de los demás.

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